Piezas gráficas para un ciclo de cine en una sala de barrio
La Sala Roca, un cine de barrio que programa películas independientes desde hace más de una década, convocó a diseñadores para crear la imagen de su temporada de invierno. El problema no era solo estético: los carteles anteriores se perdían en la vía pública y el público no distinguía una función de otra. Necesitaban una serie que funcionara tanto en la fachada de la sala como en las pantallas digitales del barrio, con un presupuesto de impresión limitado a dos tintas.
Trabajé junto a la programadora del ciclo para entender qué películas se iban a proyectar y qué tono tenía cada una. De ahí salió la decisión de no ilustrar escenas, sino construir cada cartel a partir de la tipografía y de una paleta de colores vibrantes que cambiaba según el género: amarillo mostaza para las comedias, rojo óxido para los dramas, azul profundo para los documentales.
La serie quedó compuesta por seis carteles que comparten una retícula base pero juegan con la superposición de formas y la tensión entre texto e imagen. Cada pieza funciona sola, pero juntas generan una identidad reconocible que se extendió a la señalética de la sala, las entradas y las pantallas digitales del barrio. La impresión en dos tintas mantuvo los costos dentro del presupuesto y le dio a las piezas un carácter de imprenta que encajaba con la estética del ciclo.
La respuesta del público fue inmediata: varios carteles desaparecieron de la vía pública durante las primeras semanas, y la sala recibió pedidos de copias para coleccionistas. El ciclo repitió la imagen en su siguiente edición, con ajustes menores, y el sistema demostró ser lo bastante flexible para sumar funciones especiales sin romper la coherencia visual. Ver el trabajo completo en Projects o escribir para coordinar un proyecto similar en Contact.